Noviembre Kulturala

El 2014 hubiera tocado celebrarse la treceava edición del festival Noviembre Kulturala. Un humilde festival que comenzó siendo una semana de teatro y que acabó llenando todo el mes de teatro, música, danza, talleres, charlas…y mucho más de forma gratuita, sin más interés que el de llevar la cultura a un pequeño barrio de Erandio, LUTXANA, un barrio olvidado por un sistema que ve el arte y la cultura como el negocio del entretenimiento y no como una herramienta de crecimiento y comunicación social que forma parte del ser humano y que nos alimenta el alma.

Pero nunca llegó esa treceava edición. Podríamos decir que fue por superstición al número 13, porque estábamos cansadas, porque es difícil permanecer luchando tanto y con tan poco apoyo, porque nos hicimos mayores y exigentes y no conseguimos alcanzar lo que nos ponían tan alto, lejos y difícil, etc, etc. Pero la única razón es que todo llega a su fin, todo ciclo tiene un comienzo y un final, y este llegó, y con él, también el momento de desaparecer y cederle el paso a lo nuevo.

Estos doce años para Keli y Plataforma Tirante han sido todo un viaje. A veces ha sido duro, pero mereció la pena poder conocer a tantas personas tan interesantes y compartir con ellas su trabajo, sus angustias y dos o más vinos, todo un lujo. ¡Joder cuánto hemos aprendido! Así que gracias, profesionales de las artes y público en general por confiar en nosotras. A todas las vecinas y vecinos de Lutxana, por apoyarnos y disfrutar de la cultura, veros daba sentido a tanto trabajo. A todas nuestras amigas y amigos por dejar Bilbao y venir a ver, a ayudar y a formar parte de todo esto, y sobre todo, a todas las personas que han formado parte de Keli y Plataforma Tirante y han organizado el festival todos estos años, esto es para vosotras.

… Comenzamos cuando Noviembre era un mes otoñal y silencioso, ahora los Noviembres ya siempre serán Kulturales, así que nosotras nos paramos… para seguir caminando… de otra manera, pero siempre seguiremos aquí, en este espacio íntimo donde el arte nos agarra de la mano para bailar y contarnos secretos al oído.

Hasta siempre.